Daniel Harrington: “Hay que valorar nuestra posición geoestratégica en función de los intereses nacionales”

Hablamos con el intendente de Tolhuin, Daniel Harrington, acerca de la posición estratégica del municipio frente a las dos localidades más antiguas y grandes de la provincia, los radares militares británicos instalados en la localidad, el reclamo por Malvinas y el futuro de Tierra del Fuego AIAS y la Antártida

Por Narela Benítez y Lautaro Palacios para Enfant Terrible

Tolhuin es el municipio más joven de la Isla Grande de Tierra del Fuego, ubicado en la zona central, al norte del Canal Beagle y al sur del Estrecho de Magallanes. Tolwen en dialecto selk’nam -uno de los pueblos originarios de la isla- significa «corazón» y  da nombre a esta localidad, que, las más de las veces desconocida, busca su lugar resaltado en el mapa, como ya lo tienen Río Grande, y sobre todo Ushuaia. En palabras de Harrington, no apunta a ser el centro turístico del “fin del mundo” ni a competir en la actividad fabril, sino a ser un punto de turismo interno para los fueguinos y argentinos que buscan tranquilidad.

Al igual que el resto de la isla, “este es un punto muy federal”, como comentará un tolhuinense, ya que es común cruzarse personas de todo el país, quienes fueron a buscar suerte y la encontraron, de alguna u otra manera, en este paraje rodeado de cerros y bosques de lengas.

A su vez, mientras se camina por las calles de este pueblo que se convierte en ciudad, casi que por donde se mire hay banderas de Argentina, alusiones a Malvinas, a los 44 héroes del ARA San Juan y a la soberanía nacional. La constante alusión queda resumida en una obra de arte de la conocida panadería La Unión, que lleva la frase: “Las Malvinas son Fueguinas”.

En los últimos años, Tolhuin comenzó a resonar más porque aquí se encuentran los radares satelitales de la empresa británica Leolabs, que se instalaron durante el gobierno de Alberto Fernández. Por otro lado, cabe aclarar que esta entrevista se realizó antes de la intervención del Gobierno Nacional al puerto de Ushuaia, noticia que resonó en decenas de medios de comunicación del país y que fue abordada en otra nota de este medio, donde se incluyen otros aspectos de la política provincial y las complicaciones del gobierno local para afrontar sus tormentas.

Más allá de los contratiempos, Harrington comentó a Enfant Terrible su punto de vista sobre el escenario político local y nacional, su apuesta como dirigente e intendente, así como su visión como fueguino acerca de Malvinas, la Antártida y la soberanía, en esta tierra que se enfrenta a uno de los ciclos más crudos de colonialismo explícito que ha vivido la Argentina.

Vista aérea de Tolhuin, con el lago Khami de fondo, hacia la izquierda el cerro Heuhuepen y la cordillera de los Andes al final

-En estos ocho años de tu gestión como intendente, ¿qué ha cambiado en el la localidad?

En grandes rasgos, se definió un perfil turístico respecto de la ciudad. Tengo la idea de que se acompañe desde lo productivo, sobre todo lo que tiene que ver con generación de alimentos, vinculado a la horticultura y a la cría intensiva de carnes. El 98% de los productos alimenticios que consumimos en la provincia vienen de continente o importados. Hay una posibilidad en el consumo de alimentos de calidad o de origen natural y una tendencia en el mundo que está creciendo, y nosotros la podemos aprovechar vinculándola con el turismo. No veo a este lugar vinculado a la industria. Hay que aprovechar la potencialidad que tiene Ushuaia, por todo lo que genera por ser “la capital del fin del mundo”, aliarse estratégicamente con el turismo y captar eso, que creo que se va a dar un click con la apertura del complejo termal.

-Uno de los problemas locales de los que más se escucha es el de los suicidios y la salud mental, ¿de qué manera lo tienen en cuenta?

La tasa de suicidios de la provincia en general está por encima de la media. Hay una relación respecto de la cantidad de horas de luz, que se da en 6 meses del año. Existen estudios referidos a esto. Como municipio, al no tener un área de salud, generamos diferentes alternativas dentro de la ciudad, intentando menguar factores que generan depresión y afectan a la salud mental. Poner plazas en los barrios, tener colonias de vacaciones de calidad, eventos sociales y culturales de calidad, atender las cuestiones del deporte aporta mucho a la salud, nos permite mejorar la calidad de vida de los tolhuinenses. Lo abordamos desde ahí. Me ha tocado crecer en Tolhuin y hasta que llegué yo no había plazas en los barrios. Un pueblo de 53 años hoy, con 49 asumí yo, no había plazas, el polideportivo parecía más un galpón que un lugar para hacer deporte. Cambiamos toda la luminaria de la ciudad, eran amarillas tenues, caminar en invierno acá parecía entrar a un callejón sin salida.

También cambió la lógica de presentación del municipio, con colores y desde el discurso político, hacerle ver al vecino las potencialidades que tenemos nosotros como tolhuinenses por vivir en este lugar maravilloso. Contagiar que el invierno no es una etapa negativa del año sino que hay que aprovechar, con el patín de hielo, el sky, tirarse en trineo en una bajada. Tiene su encanto. A partir de la generación de políticas públicas, debemos mejorar la calidad de vida de las personas. Eso es un abordaje integral de la salud mental.

Termas del Río Valdés, recuperadas y recientemente inauguradas por el municipio de Tolhuin

-Tolhuin se hizo conocido por la presencia de Leolabs y sus radares: ¿Qué implican para la provincia y el país? ¿Cómo te toca a vos la situación?

Te voy a contar la experiencia: yo estaba yendo a Río Grande y me encuentro con una construcción en una estancia, más o menos a siete kilómetros del municipio. Entonces llamo a la directora de Obras Particulares para preguntarle quienes estaban construyendo y qué iban a construir, porque había un movimiento grande de máquinas. Me dijo que no lo sabía, entonces comenzamos a inspeccionar y desde ahí nos hicimos con la documentación de la infraestructura que se iba a construir. Así sucedió que nos enteramos que, a través de un convenio entre entidades, estaban construyendo un radar.

Como municipio fuimos los que iniciamos acciones judiciales contra Leolabs por no respetar las ordenanzas municipales vigentes. Estamos en un juicio ejecutivo que lleva adelante la Secretaría Legal y Técnica, y vamos a avanzar sobre todo para defender nuestra soberanía, entendiendo el valor estratégico que tiene Tolhuin en la comunicación satelital, porque de hecho Arsat tiene una base de recepción de datos acá.

¿Por qué es importante esto? Antes de que los satélites entren en la zona más polar, este es el último punto de referencia de mayor comunicación satelital para enviar y para recibir datos. Hay entre once y trece minutos de comunicación directa antes de que entre al Polo y se pierda la comunicación, hasta que el satélite termine de dar la vuelta hacia la próxima estación. A esta posición geoestratégica no solamente hay que prestarle atención, hay que valorarla y sacarle provecho en función a los intereses nacionales. Y no regalar comunicación a potencias extranjeras.

-¿Por qué el radar es una amenaza para la soberanía?

Como buen peronista que soy, yo creo que la soberanía política, económica y territorial son los principales factores para el desarrollo de un país, y no lo digo desde el ego de ser argentino, lo digo por la posición geográfica que tiene Argentina en general, porque creo que tenemos el territorio y las capacidades científicas para ser una potencia en muchos aspectos. Y que otros lo miren y nosotros no lo aprovechemos, me parece subestimarnos.

Radares satelitales, con probados fines militares, pertenecientes a la empresa británica Leolabs, ubicados a 7 kilómetros hacia el norte de Tolhuin

-¿Qué opinas de la situación provincial actual, teniendo en cuenta que el año que viene se renueva la gobernación y que el intendente de Río Grande tiene una aspiración a ese puesto?

Todo el que lleva un recorrido político, una gestión, haber sido diputado como el caso de Martín, un intendente reelecto con un buen porcentaje y demás, aspira al crecimiento político y está bien que así sea. De hecho, hasta yo me propongo un crecimiento político para adelante.

La provincia ha tenido contextos favorables que han sido aprovechados, otros quizás no tanto, y hoy el contexto, el posicionamiento político, la situación de la provincia en gestión y el déficit económico que tiene, entre otras cosas, ha puesto en duda el rumbo.

Si hablamos de gestión Gobierno Provincial respecto de Tolhuin, en los primero cuatro años se han logrado algunos avances en cuanto a infraestructura, no ha resuelto temas de fondo como puede ser lo energético, la distribución de agua y la red de cloacas, creo que en eso hay un atraso importante y además se ha focalizado a mi entender a las ciudades más grandes, porque es un electorado más grande para conquistar. 

-¿Cuál es el rol que debería tener Tierra del Fuego AIAS para el país?

Logística antártica, tenemos una competencia de la cual nos tenemos que hacer cargo y lograr mayores inversiones respecto de eso. El posicionamiento geopolítico de la provincia es fundamental y ese rol ninguna gobernación lo ha terminado de ocupar. Quizás reconocer que esta gobernación por lo menos, desde algunas acciones y desde el discurso político, fue la que más ha asumido ese rol. No solamente mirar a la Antártida, sino también al Estrecho de Magallanes, por cómo se viene dando el contexto mundial del comercio, de los conflictos y de lo que significa la circulación marítima para la logística y la producción.

Daniel Harrington, intendente de Tolhuin

-¿Cómo ves el escenario geopolítico en función de la última victoria del nuevo presidente de Chile que ha tenido declaraciones polémicas con respecto a la Patagonia?

Ojalá el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur termine de consolidar la hermandad comercial. Espero que los diferentes presidentes, más allá de su ideología política, puedan encauzar un diálogo que sea fructífero para los ciudadanos de los diferentes países. Creo que hay una debilidad territorial o política que se está empezando a notar dentro de Latinoamérica, que no es para nada saludable para la soberanía de todos nosotros. También por la necesidad de recursos naturales y commodities que necesita el mundo.

-Hace poco Milei volvió a poner en eje de debate la discusión sobre la soberanía en Malvinas y esta postura de la “autodeterminación de los kelpers” ¿Cómo ves la política exterior del gobierno en relación a este reclamo?

Todo lo que tenga que ver con Malvinas y Milei creo que está errado respecto a lo que el pueblo argentino quiere en su mayoría. Todas sus declaraciones están fuera de lugar, en desconocimiento de nuestra historia, de nuestro valor que tenemos como ciudadanos argentinos respecto de ese territorio. Es pisotear nuestra historia. 

-¿Cuál es el debate que deberíamos tener sobre la cuestión Malvinas? Teniendo en cuenta, por ejemplo, la presencia de la base de la OTAN en las islas.

Creo que no es casualidad lo que sucede, esta suerte de vaciamiento del Estado, de pregonar el individualismo pleno, de la realidad económica de cada una de las familias argentinas. Es casi adrede, para que el ciudadano argentino comprometido con la causa Malvinas tenga que preocuparse por llegar a fin de mes, tener que sostener su empleo,  mientras que dirigentes como Javier Milei aprovechan este contexto, no solo para hacer declaraciones, sino que el pueblo argentino no tenga real dimensión de lo que está pasando a nivel geopolítico. Y quizás hasta lo que conocemos es una mínima parte de lo que creo que realmente está sucediendo. Hay mucho silencio respecto no solamente de la entrega de los recursos petroleros, sino todo lo que tiene que ver con la pesca, lo que significan las Islas Malvinas para con la Antártida y para con Tierra del Fuego en particular.

-Tierra del Fuego todavía tiene mucho espíritu malvinero. Como fueguino y como dirigente, ¿qué podés compartir de esa recuperación que todavía buscamos?

Por más vía diplomática que se pueda dar, que creo que es la mejor manera de resolver toda clase de conflicto, uno de los grandes errores estratégicos que hemos cometido es haber vaciado nuestras Fuerzas Armadas, que obviamente tiene una consecuencia histórica por la función que han cumplido en los golpes militares. Pero creo que según tu potencia bélica podrías construir mayor diálogo y eso es lo que nos sucede con una potencia extranjera. 

Lo segundo es, por nuestro recorrido histórico respecto de las islas, nuestro nacimiento como país, no tenemos que perder de vista, por más conflictos internos o la realidad socioeconómica que tengamos, que los argentinos tenemos que pedir por la soberanía de nuestro país. Creo que es una gran marca, en la democracia, en la provincia, no poder hacer uso de todo su territorio.

Creo que es necesario, con la extensión territorial que tiene nuestro país, nuestro posicionamiento político en el mundo,  es necesario obtener Fuerzas Armadas consolidadas y fuertes, que Milei lo está haciendo pero no de la manera correcta, al volverlas a vincular a la sociedad. 

-¿Te referís a lo de los F-16?

Si vos tenes que comprar tecnología obsoleta de hace 20 años atrás, pero es mejor que la que tenemos, porque nosotros no venimos sin actualización aérea hace 40 años, no me cierra. Es un nacionalismo berreta el que está vendiendo él. Pero nosotros tenemos la radicación del ejército argentino en Tolhuin, que fue una decisión del gobierno anterior, pero por lo que conozco, este gobierno lo va a ir potenciando.

A mi me gustaría que se fuese fortaleciendo las fábricas militares, generando la propia ingeniería, aprovechando toda la potencialidad que tenemos en cuanto a desarrollo tecnológico, el Conicet y la universidades. También todo lo que tenga que ver con el desarrollo de energías nucleares, por más que todavía siga siendo tabú hablar de esas cosas, creo que el país necesita de esa clase de desarrollo.  Creo que nosotros no supimos interpretar la mirada estratégica de Perón respecto de las funciones de las Fuerzas Armadas.

Lo que nos pasa siempre es que no hubo construcción de sucesión de eso, que es lo difícil de construir en política, es el mayor desafío. Que ya lo superaron Chile y Estados Unidos, porque más allá de que vos puedas ser más de izquierda o más de derecha, los ejes continúan dentro de esos países.

Licenciado en Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba. Catamarqueño como Walter Olmos y Felipe Varela.

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