Metele Catú en La Piojera
Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra

La Red de Medios Digitales, federación que agrupa a más de 77 medios de 12 provincias argentinas, inicia una nueva cobertura periodística colaborativa enfocada en la soberanía nacional. Tras la experiencia del año pasado sobre el Río Paraná, una delegación de 20 trabajadores de prensa en representación de 13 medios de comunicación se trasladó hacia Tierra del Fuego AIAS. El destino principal es Río Grande, ciudad reconocida por ley como la Capital Nacional de la Vigilia por la Gloriosa Gesta de Malvinas.
En el último plenario de la Red, la soberanía nacional fue establecida como un eje fundamental para el trabajo colaborativo entre los distintos medios de comunicación. La presencia de comunicadores de Córdoba en el sur argentino responde a la necesidad de construir una agenda informativa con mirada federal y propia.
«En un contexto de sobreinformación, nuestro rol como medios digitales es acercar la Causa Malvinas a las nuevas audiencias mediante contenidos claros y con perspectiva crítica. Creemos que es necesario conectar estas historias con el presente y el futuro del país, fortaleciendo el vínculo entre la memoria y la participación ciudadana en el reclamo constante por nuestra soberanía en el Atlántico Sur», expresó Julio Pereyra, fotógrafo de Enfant Terrible.
Por su parte, Rodrigo Savoretti, editor de Enfant Terrible y columnista de internacionales en El Resaltador, comentó al respecto:
«Malvinas es uno de los últimos consensos que quedan en pie a nivel nacional. Con mucho esfuerzo viajaremos más de 3 mil kilómetros para conocer la bendita Argentina Austral y poder mostrarle a nuestras audiencias que la Causa Malvinas es la puerta de entrada hacia un sentir nacional que asimilamos en crecimiento. Es también un reconocimiento hacia los combatientes y a las y los colegas fueguinos que hacen soberanía todos los días y no salen en los grandes titulares».
Por último, Eugenia Reyna, encargada de la gestión del medio Enfant Terrible, sostuvo:
«La participación de la Red de Medios Digitales es fundamental debido a su composición federal. Generar contenidos sobre soberanía durante la vigilia del 1 de abril permite difundir esta temática en cada uno de nuestros territorios y profundizar el proceso de malvinización frente a las políticas de olvido».

La historia de la Vigilia en Río Grande se remonta a mediados de la década de los noventa. En aquel momento, los combatientes enfrentaban un proceso deliberado de desmalvinización que los mantenía en una situación de vulnerabilidad y olvido institucional y social.
El 1 de abril de 1995, un pequeño grupo de veteranos decidió congregarse a orillas del Mar Argentino en Río Grande para encender una fogata en dirección a Malvinas, en conmemoración hacia los que no pudieron volver a continente, y para acompañarse mutuamente en la espera del 2 de abril. Lo que comenzó como un acto de protección frente a la desmemoria se transformó con los años en el evento mavlinero de mayor magnitud en el país.
Esta tradición permitió que el sentimiento malvinero se institucionalizara y se transmitiera a las nuevas generaciones. El reconocimiento oficial definitivo llegó a través de la Ley Nacional 26.846, sancionada por el Congreso en el año 2013. Esta normativa declaró a la ciudad de Río Grande como la «Capital Nacional de la Vigilia por la Gloriosa Gesta de Malvinas». El texto legal fundamenta esta distinción en el compromiso ininterrumpido del pueblo riograndense, que año tras año sostiene el encuentro frente al Monumento a los Caídos.

El acompañamiento de la comunidad local en cada vigilia reafirma el carácter estratégico de la ciudad como centinela de los derechos soberanos en el Atlántico Sur.
La ley nacional otorga un título honorífico al tiempo que establece la obligación del Estado de promover y difundir este evento como una pieza central de la identidad argentina. De esta manera, el acto espontáneo de aquel grupo de veteranos en la costa fueguina se convirtió en una política de Estado que garantiza la memoria activa sobre el reclamo territorial.
El crecimiento del evento es constante y su convocatoria supera actualmente los 10 mil asistentes en cada edición. Bajo la gestión del intendente Martín Pérez, el Municipio de Río Grande avanza en la construcción de una estructura permanente que replica la forma de la carpa utilizada históricamente por los veteranos. Esta obra busca jerarquizar el espacio que, desde mediados de los noventa, funciona como el refugio principal de la vigilia.
En la introducción del libro «Río Grande: Ciudad de la Soberanía», el intendente Martín Pérez define la relevancia de este legado histórico para la identidad nacional:
«Estoy convencido de que la Causa Malvinas es una brújula permanente para no perder el rumbo hacia el futuro de la Patria. Los desencuentros y conflictos que nos dividen, desgastan y detienen no pueden prevalecer. La memoria de nuestros héroes caídos en combate y la defensa de nuestra soberanía debe servirnos como bandera de unidad de todo el pueblo argentino».

Durante el Conflicto del Atlántico Sur, la ciudad de Río Grande asumió un rol logístico y militar determinante, poco conocido por la ciudadanía a nivel general.
La localidad fue un objetivo estratégico debido a su infraestructura de defensa. La presencia de la Base Aeronaval Almirante Quijada permitió la operación de los aviones Super Étendard, equipados con misiles Exocet, que cumplieron misiones críticas durante la guerra. La operatividad de estas unidades desde el continente fue un factor que alteró los planes de la flota británica.
Asimismo, la importancia de la ciudad reside en el desempeño del Batallón de Infantería de Marina N° 5 (BIM 5). Esta unidad, asentada en Río Grande, es recordada por su resistencia en los combates de Monte Tumbledown y Sapper Hill, considerados de los más intensos del conflicto. El BIM 5 representa el vínculo directo entre la vida urbana de la ciudad y el frente de batalla, consolidando a Río Grande como un enclave de orgullo nacional y preparación técnica en materia de defensa.

De acuerdo con el registro histórico del libro antes mencionado, la organización civil fue un factor determinante durante los 74 días que duró el conflicto bélico. El texto oficial destaca que el pueblo riograndense se estructuró de manera integral para acompañar la entrega de los combatientes en el frente de batalla. En ese periodo, la ciudad transformó su vida cotidiana mediante la reactivación de prácticas de defensa civil y la designación de jefes de manzana para coordinar a los vecinos.
La preparación ante posibles ataques aéreos incluyó la instrucción directa a la población sobre protocolos de seguridad y el desarrollo de simulacros de emergencia en los establecimientos educativos.
Estas medidas formaron parte de un plan de evacuación general diseñado ante la amenaza constante de bombardeos por parte de las fuerzas británicas, consolidando una experiencia colectiva que se transformó en la identidad de la localidad como un enclave de resistencia y solidaridad social en el Atlántico Sur.

Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra
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