“La guerra contra el narco” en las costas de Venezuela

Hace dos semanas, Estados Unidos realizó un despliegue militar en las costas de Venezuela. ¿El motivo de la operación? El supuesto combate al tráfico de drogas que tienen como destino las costas estadounidenses

En un nuevo capítulo de presión política, económica y militar por parte de los Estados Unidos hacia Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro es construido ante los ojos del mundo como una amenaza en un doble sentido: narco y terrorista. Ya no sólo es "dictador", sino que ahora también es narcotraficante. De hecho, el pedido de recompensa por la cabeza de Maduro, que se duplicó en los últimos días, de US$25 millones a US$50 millones, se hizo a través de la "Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley" de la famosa DEA.

Esta operación con fuerte un componente mediático -como lo tiene toda cuestión que gira en torno a Venezuela-, sucede a partir del reflote que hace Trump del denominado -por los servicios de inteligencia estadounidenses y la misma DEA- "Cartel de los Soles", una presunta organización ilegal compuesta por altos mandos militares, funcionarios públicos y políticos del gobierno de Nicolás Maduro, encargada de garantizar el tráfico de sustancias ilegales a través de Venezuela, así como de apoyar a grupos armados en Colombia.

En el marco de la operación, este martes, Trump difundió imágenes de una lancha que habría sido abatida por el equipamiento militar estadounidense.

“Siguiendo mis órdenes, las fuerzas militares llevaron a cabo un ataque cinético contra narcoterroristas del Tren de Aragua, en el área de responsabilidad del Comando Sur. Es una organización terrorista extranjera designada, que opera bajo el control de Nicolás Maduro, responsable de asesinatos en masa, tráfico de drogas, tráfico sexual y actos de violencia, y terrorismo en Estados Unidos y el hemisferio occidental”, comentó el mandatario.

Geopolítica como trasfondo

El ensañamiento norteamericano hacia el país latinoamericano no es nuevo. Caben recordar las palabras de la anterior encargada del Comando Sur, Laura Richardson, para entender cuáles son los intereses EE.UU. en su denominado "patio trasero". La nueva avanzada militar tiene que ver con que Venezuela posee la reserva de petróleo más grande del mundo y guarda en su Banco Central las segundas reservas de oro más grande del continente americano, seguido por los Estados Unidos.

Tienes las reservas de petróleo más grandes, crudo ligero y dulce descubierto hace más de un año. Tienes los recursos de Venezuela también con petróleo, cobre, oro. Tenemos los pulmones del mundo, el Amazonas (que también componen a Venezuela).

Laura Richardson, ex jefa del Comando Sur de EE.UU.

Sin embargo, algo llamativo es que, según Reuters, Venezuela alcanzó en agosto la cifra récord de exportación con 900 mil barriles de petróleo al día, siendo el nivel más alto desde noviembre de 2024, luego de que el Departamento del Tesoro de EE.UU. otorgara la licencia restringida a la empresa Chevron, para mantener negocios con la empresa estatal PDVSA (Petróleos de Venezuela).

Además, el Gobierno Bolivariano también es un blanco en materia geopolítica para Estados Unidos, ya que ejecuta alianzas con las potencias que encabezan el crecimiento del multipolarismo global, como lo son Rusia, China e India. Además de los vínculos que mantiene con Irán, país enemigo de Israel en Oriente Medio, por lo que posiblemente esté también involucrado el servicio de inteligencia israelí, el Mossad.

Algunos portales, periodistas y "analistas" adjudicaron esta nueva etapa de presencia militar estadounidense en las costas cercanas a Venezuela, a un presunto acuerdo entre Vladimir Putin y Trump, luego de la reunión en Alaska para definir el rumbo de la guerra en Ucrania. Sobre esto no hay nada certero. Lo que si es de público conocimiento es el apoyo de Rusia al gobierno de Maduro, así como a la soberanía venezolana.

La laxitud del término terrorismo

La politóloga argentina-mexicana, Pilar Calveiro (2012)*, explica cómo, en un contexto de reordenamiento mundial, la "Guerra contra el terrorismo" y la "Guerra contra el narcotráfico", sirven a estados autoritarios para reacomodar el tablero geopolítico mediante la fuerza militar. De esta manera, los estados justifican la intervención militar a través de señalar un nuevo enemigo externo (terrorismo) e interno (delincuencia organizada).

"La laxitud del término terrorismo es funcional para señalar casi cualquier práctica de oposición al sistema social, económico y político" y "conlleva la suspensión del derecho ordinario y la consecuente excepcionalidad de los castigos", señala Calveiro. Respecto de esto último, pone como ejemplos las torturas sucedidas en Abu Ghraib (Irak) y Guantánamo (Cuba).

Lo novedoso en el caso venezolano, es cómo se articulan ambos fenómenos (narco-terrorista) a escala geopolítica. Y a su vez, de hacerse efectivo el conflicto bélico, sería la confirmación de una nueva etapa del injerencismo norteamericano.

*Calveiro Pilar (2012). Violencias del Estado. La guerra antiterrorista y la guerra contra el crimen organizado como medios de control global.

Licenciado en Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba. Catamarqueño como Walter Olmos y Felipe Varela.

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