La desocupación y la informalidad en jóvenes son partes constitutivas del avance del narco

Informes de instituciones como INDEC e IDESA arrojan que, entre 2024 y 2025, no hubo cambios significativos en las cifras respecto de la desocupación en jóvenes de entre 14 y 29 años de edad. Mientras tanto, el Estado se retira cada vez más de su rol como protector y garante

El narcomenudeo impregna cada vez más la vida cotidiana de los jóvenes, sobre todo de los sectores populares en Argentina. Si no venden, tienen un amigo que lo hace, y sino, la chance está ahí, dando vueltas como posibilidad de acceso a la “plata fácil”. Ni hablar de la sustancia y el crecimiento de los consumos problemáticos.

Pero esto no se puede entender sin ver la estructura que se erige sobre la base de la desocupación y la informalidad, que se mantienen en nuestro país desde hace algunos años.

Informes de instituciones como INDEC e IDESA arrojan que, entre 2024 y 2025, no hubo cambios significativos en las cifras respecto de la desocupación en jóvenes de entre 14 y 29 años de edad. Ya a fines del año pasado, la misma triplicaba a la de los adultos de entre 30 y 64 años (13,1% frente al 4,5%).

A su vez, el último informe del Indec que analiza el mercado laboral arrojó que, en el primer trimestre 2025, la cifra de desocupación se mantuvo en la comparación interanual con 2024 (7,6%). Y dentro de la misma se observa que el fenómeno afecta mayormente a las mujeres (8,5%) que a los varones (6,8%), detectándose -nuevamente- una dimensión de género en la desigualdad.

Al problema de la desocupación hay que sumarle informalidad, ya que para el tercer trimestre de 2024 la cifra alcanzaba al 45,1% de los jóvenes ocupados, mientras que ese fenómeno se reduce al 22,2% en los adultos ocupados, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).

A este escenario hay que agregarle el retiro de las políticas de protección y asistencia social del Estado, como la suspensión del envío de mercadería a los comedores populares desde principios de 2024 por parte del Ministerio de Capital Humano.

Se suma también el reciente cierre de 32 Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario -con posibles nuevos cierres- donde se garantizaba talleres de formación en oficios y recreativos.

Si cada vez hay menos empleo o el empleo que se ofrece es precario, ¿qué le queda a los jóvenes? ¿Qué espacios los están conteniendo, si no son los dispositivos comunitarios que se hacen cada vez más difíciles de sostener o directamente están cerrados?

Durante la pandemia mucho se habló sobre la poca atención que se había prestado a las juventudes y sus problemáticas. Más que dar la discusión de cómo contenerlas, sobre ellas se posó la mirada punitiva. El que parecía que sí les interpelaba y se referenciaba era otro, quien hoy -entre comillas- gobierna.

La ideología a-narco liberal copó el escenario y moldeó la realidad según sus intereses, mientras gana un terreno al cuál se dimensiona cómo se logrará recuperar. La narco sociedad argentina se configura y los jóvenes pareciera que son sus primeros soldados.

Licenciado en Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba. Catamarqueño como Walter Olmos y Felipe Varela.

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