El próximo domingo se cumple el 55º aniversario del golpe militar de 1964 que en el marco del Plan Cóndor, sumiría a Brasil en una sangrienta dictadura de 21 años. El fascista Jair Bolsonaro ha decretado homenajes y reivindicaciones oficiales en todos los cuarteles militares de Brasil en honor a la fecha.
Desde la asunción de Jair Bolsonaro, los nostálgicos de la dictadura y los amigos de la embajada yanqui están cada vez más presentes en la vida política del Brasil. Sin embargo, el ex militar devenido en primer mandatario del país más importante de nuestra región ha decidido ir un paso más allá en su desafío a la democracia: reivindicar la dictadura.
El próximo domingo, en el marco del 55º aniversario del golpe de estado que en 1964 sepultó la democracia brasilera bajo un manto de muerte, tortura, desaparecidos y exiliados que duró 21 años. Los cuarteles militares de todo Brasil celebrarán con pompa y boato por orden del poder ejecutivo, aquél régimen del terror.
La democracia de Brasil, y por extensión todas las democracias latinoamericanas se enfrentan a un desafío político que pretende reescribir la historia, o resignificarla bajo los parámetros de los ejecutores, los asesinos y los torturadores que, siguiendo instrucciones de Estados Unidos, escribieron con sangre los años más oscuros de nuestros pueblos.
El jueves negro. El día que la institución sentenció y silenció el cuerpo y la voz de Diego Armando Maradona. Un pueblo sin cuerpo, un hombre sin piernas. Si Cristo en la cruz es la señal de las consecuencias del poder sobre el perdón; las piernas estocadas de Diego fueron la señal de que un país quedó al desamparo de una ilusión flanqueada
La presentación oficial en vivo del disco será esta noche en Chilli Street Club (Córdoba), a las 20h, junto a Los Hermanos Domínguez que abrirán la noche