Metele Catú en La Piojera
Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra


Lisette Fernández marchó este miércoles en el partido bonaerense de Tigre para exigir que se investiguen con urgencia los presuntos crímenes. Lisette y su familia son parte de la comunidad Qom Yecthakay, ella comenta que tanto su hermana de 14 años, y su madre aparecieron muertas en esa localidad en el 2013 y 2014. Asegura que “una red de trata está detrás de las muertes" y que también hubo complicidad policial.
"La fiscal Marcela Semería me recibió, me dijo que está investigando y que en este momento están tratando de localizar el teléfono celular de mi mamá, que desapareció, que no lo hallaron en la casa (donde la mujer fue encontrada muerta en el 2014)", explicó a Télam la joven Qom.
Mi hermana no se suicidó y mi mamá no sufrió una muerte natural, fueron dos femicidios, insiste Lisette. Este miércoles en la marcha, Lisette fue acompañada por familiares, amigxs y vecinxs de su madre, Nancy Fernández y de su hermana Micaela, hasta los Tribunales de Munro, para pedir el esclarecimiento de ambas muertes.
Por el 2013, su hermana Micaela desapareció y su mamá Nancy fue quien denunciaba. Lisette relató que a ella "la trataron de loca, le dijeron que mi hermana se había ido porque quería, algo que escandalizó a mi mamá, que les decía que mi hermana tenía apenas 14 años". Luego de un tiempo, Micaela reapareció. Estaba golpeada, tenía golpes en la cara, y el pelo cortado. "Estaba asustada. La amenazaron. Contó que la había llevado el 'Pato' Cenizo a una casa, donde le llevaban hombres, que le hacían cosas que no te puedo contar".

La historia se encrudece. Era febrero de 2013, y un conocido de su madre le avisó que su hija de 14 años se había suicidado, pegándose un tiro, en la casa de ‘Pato’ Cenizo. "Mi mamá nunca creyó que Mica se hubiera suicidado. Cuando fuimos a reclamar a la casa del femicida estaba la policía custodiando la casa", remarcó Lisette.
Luego del femicidio de su hija, Nancy, en conjunto con organizaciones sociales, vecinxs, y amigxs, comenzó a reclamar y a marchar por el esclarecimiento de la muerte de su hija. Lisette comentó que "Mi mamá recibía amenazas a su teléfono, será por eso que este teléfono no apareció cuando a ella la mataron. La amenazaban y los mismos policías que la habían golpeado en la seccional rondaban la casa".
El 2 de mayo de 2014, Nancy apareció muerta en su casa semidesnuda y con signos de asfixia.

La agencia Télam tuvo que consultar al "Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual" para saber si estaban acompañando a la joven ya que la misma no tiene representante legal. Desde el ministerio aseguraron que "está interviniendo el área de Casos Críticos", que ya hablaron con Lisette, y con la fiscalía: "ya que efectivamente, las causas están archivadas".
En el día de ayer, después de años de incertidumbre, en la movilización hasta la puerta de la fiscalía, le permitieron por primera vez tener el expediente judicial a la joven. "Solo pude ver unas fotos y me quedé paralizada. Es muy fuerte el dolor que sentí y la bronca de que digan que fue un suicidio y una muerte natural. Es mentira."
En conversación con Cosecha Roja, Lisette afirmó: "La fiscal actual me dijo que hasta ahora no se avanzó nada, y que hay mucho por hacer. Me cuesta creer en la justicia, me cuesta creer que algún día van a pagar los que mataron a mi mamá y mi hermana. "
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