Metele Catú en La Piojera
Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra

Román Federico Huespe tiene 52 años, es licenciado en administración y cuenta con una maestría en dirección de empresas. Su nombre se hizo más visible en los últimos meses, pero su recorrido en el Club Atlético Talleres y en el ámbito público se remonta a comienzos de los años 2000. En la actualidad es funcionario municipal en Córdoba, asesor de gabinete, y asambleísta del club de barrio Jardín. Es también el candidato que encabeza la lista “Talleres Somos Todos”, una coalición alternativa que buscará disputarle la presidencia a Andrés Fassi en las elecciones del próximo 19 de octubre.
“Es más fácil ser candidato a presidente de Estados Unidos que de Talleres”, ironiza Huespe, al describir las exigencias para presentar una lista: “En Estados Unidos no te piden avales económicos, avales personales, 200 avalistas fuera de la lista… acá necesitás 550 personas para arrancar”.
Desde su primera participación en la vida política de Talleres —cuando “Dossetti era presidente y veíamos el descalabro administrativo”—, Huespe se presenta como un dirigente que nunca tiró piedras desde afuera y que ha “sumado por el club desde adentro”. Fue parte de la Fundación Azul y Blanca, espacio que luego confluyó con la actual gestión, y que él mismo define como un momento de unidad institucional. En esa etapa fue revisor de cuentas, y más tarde integró la asamblea del club, cargo que mantiene hasta hoy. “Nos causa gracia que nos llamen oportunistas —dice— porque nosotros estuvimos cuando Talleres estaba quebrado, cuando había que salir a la calle, organizar marchas y defender la camiseta”, enfatiza.

Su perfil combina gestión pública, conocimiento administrativo y militancia deportiva. En lo discursivo, reivindica la política como herramienta de gestión y de construcción colectiva, en oposición a quienes buscan desprestigiarla. “Quisieron hacer una campaña desprestigiándome por venir de la política. Pero el club tiene roto el vínculo con todo el sistema del fútbol: con AFA, con la Liga Cordobesa, con los representantes. Los jugadores y técnicos se van enojados. Eso también es política y en talleres tenemos que reestablecer todos esos vínculos”.
Huespe apela a una identidad de cercanía: “Soy un candidato de piel y hueso, que va a la carnicería, a la verdulería, que habla con el socio”. Su trayectoria, sin embargo, también lo expone a tensiones: su pasado como funcionario y su cercanía con espacios políticos locales, particularmente dentro del cordobesismo y sectores del peronismo, pueden ser interpretados como un respaldo técnico, pero también como un punto de fricción con quienes dentro de la afición rechazan la politización del club.
En su lectura, la política no es una amenaza, sino una condición necesaria de institucionalidad. Su discurso enfatiza tres valores: transparencia, planificación y participación. Son, al mismo tiempo, las áreas en las que ubica las mayores falencias del actual modelo de conducción.
El proceso electoral en Talleres, con 31.000 socios habilitados y tres listas en competencia, representa un hecho inédito para la historia institucional del club. Tras una década de conducción de Andrés Fassi, las elecciones del 19 de octubre abrirán un escenario plural en el que confluyen oficialismo, oposiciones históricas y nuevos espacios de representación.
“El solo hecho de que haya democracia, que se vote, que haya una asamblea con sectores distintos, ya es una ganancia para el club”, señala Huespe. Desde su mirada, la actual conducción “no distingue entre club y empresa”, y esa confusión se traduce en decisiones concentradas: “Fassi dice que paga los sueldos, pero el que paga los sueldos es el socio, él administra porque el socio le delegó esa responsabilidad”.

La plataforma “Talleres Somos Todos” se apoya en 20 propuestas que, según Huespe, el oficialismo intentó “replicar” tras su lanzamiento. “Nosotros hablamos de transparencia, y ellos después hablaron de un sistema de gobernanza; hablamos de la fundación del club, y luego ellos también”, enumera y remarca: “nunca estuvo la palabra socio tanto tiempo en la boca del oficialismo como ahora”.
Entre los ejes principales de su programa aparecen:
Cada propuesta aparece acompañada de un diagnóstico sobre los déficits de la gestión actual: “Hace tres mercados que no podemos traer un nueve”, remarca. Y enfatiza: “Eso no es un problema deportivo, es un problema dirigencial. No es la pelota que entra o no entra: es planificación”.
Su narrativa mezcla nostalgia e institucionalismo. Habla de “volver a poner al socio en el centro” y de que “las subcomisiones y la asamblea vuelvan a legislar de verdad”. Esa apelación al pasado no implica conservadurismo, sino reclamo de república interna, una noción que en el fútbol argentino suele confundirse con simple democracia formal.
Sin embargo, su propuesta enfrenta desafíos concretos. El primero es la viabilidad estructural: la profesionalización de áreas, la creación de un portal digital y la reapertura de deportes federados requieren recursos económicos y consensos que, en un club altamente centralizado, resultan difíciles de implementar sin cooperación del entorno institucional.
Finalmente, está la tensión con el oficialismo, que aún conserva respaldo entre sectores del socio por los logros deportivos y económicos de la última década. Su desafío es convencer de que un modelo diferente puede sostener resultados sin perder identidad.
“La actual gestión decía que, si no estábamos de acuerdo con ellos, armáramos una lista para las elecciones, y eso hicimos. Desde ese lugar le transmitimos al socio que las quejas no se expresan en las redes ni insultando en la cancha; se expresan en las urnas, donde nos vemos este domingo”, concluye Huespe.

Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra
La Ley de Inviolabilidad a la Propiedad Privada, la cual pretende modificar de facto la vigente Ley de Tierras Rurales (26.737), será tratada en la Cámara de Senadores
Ayer martes por la tarde, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva contó en diferentes medios haber llegado a un acuerdo entre las autoridades del FBI, FIFA y los gobiernos argentino e inglés, de que se prohíba el ingreso de insignias, banderas y remeras donde figuren las islas Malvinas. “La pelotita” y sus acuerdos de escritorio nunca dejan de sorprender