4 de junio: ¿Día de la “Liberación Nacional”?

La Batalla Punta Quebracho y la Revolución del G.O.U., aunque separados por casi un siglo, nos invitan a debatir sobre la liberación nacional en tiempos de RIGI y préstamos del FMI

Un 4 de junio, pero de 1846, las fuerzas de la Confederación Argentina lograron una victoria trascendental en la Batalla de Punta Quebracho. En el marco de la Guerra del Paraná, se impusieron a la imponente flota anglo-francesa que, meses antes, había invadido nuestra principal vía fluvial.

La contundente victoria sobre los dos imperios más poderosos de la época fue fundamental para la consolidación de nuestra soberanía. Hombres y mujeres argentinas como Juan Manuel de Rosas, Lucio Mansilla, Juan Bautista Thorne, Rudecinda Porcel, Petrona Simonino y Francisca Nabarro, asimilaron este triunfo como una verdadera “segunda independencia”.

La resistencia gaucha, criolla, indígena y afrodescendiente lo había logrado una vez más, tal como en 1806 y 1807 frente a las invasiones inglesas. Voluntarios, milicianas y soldados argentinos, armados rudimentariamente, lograron repeler armas de gran poder destructivo como los cohetes Congreve y los cañones Peysar.

El enemigo y los objetivos eran claros: defender el Paraná, el comercio nacional y la independencia económica frente a los imperios occidentales. Fue un ejercicio contundente de la defensa de la Patria, sus vías comerciales y su gente por encima de cualquier ambición foránea.

Un Siglo Después: el G.O.U. y el fin de la Década Infame

Casi un siglo después, un 4 de junio de 1943, el Grupo de Oficiales Unidos (G.O.U.) llevó a cabo una revolución militar nacionalista. Este movimiento marcó el fin de la denominada Década Infame y de la oligarquía pro-británica que había gobernado la Nación.

Los militares intervinieron decisivamente en el mercado de granos y el sistema financiero, restablecieron el diálogo entre el Estado y los trabajadores, crearon el Estatuto del Peón y fundaron industrias estratégicas como Altos Hornos Zapla e Industrias Químicas Nacionales. Además, convocaron a elecciones en 1945.

En poco tiempo, y con la marcada influencia de Juan Domingo Perón, el G.O.U. sentó las bases para una política estatal nacionalista, impulsando un creciente desarrollo industrial. Estos factores fueron claves para el inicio de una etapa de mayor autonomía y soberanía política y económica argentina.

La vigencia de la lucha por la Liberación Nacional

Hoy, a 179 años de Punta Quebracho y 82 del G.O.U., Argentina enfrenta desafíos que resuenan con aquellos tiempos. Nuestros puertos, vías fluviales y marítimas, así como territorios estratégicos y bienes comunes, se encuentran en manos extranjeras. La población padece una creciente empobrecimiento y mala distribución de la riqueza, la economía se ha primarizado, la deuda externa asfixia, las fuerzas armadas están desfinanciadas y el 25% del territorio nacional sigue ocupado por el Reino Unido.

Estas dos fechas –no casualmente olvidadas en la memoria colectiva– nos demuestran de lo que fuimos y somos capaces los argentinos. La liberación nacional es una causa más vigente que nunca. Los enemigos de la Nación, aunque con nuevas caras, siguen operando bajo las mismas banderas.

¿Urge entonces retomar nuestra historia, comprender nuestras batallas pasadas y presentes, y lograr una verdadera y definitiva independencia?

Puntano. Licenciado en Comunicación Social. Consumidor problemático de soberanía nacional.

Te puede interesar

El aguante

Bancá el periodismo de base, cooperativo y autogestivo

Para hacer lo que hacemos, necesitamos gente como vos.
Asociate

Cooperativa de Trabajo Enfant Terrible Limitada.
Obispo Trejo 365, Córdoba.

[email protected]