Metele Catú en La Piojera
Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra

El Colectivo de Dramaturgos de Córdoba se conformó en 2022, con el objetivo de armar, desarmar, discutir e intercambiar prácticas de escritura escénica en conjunto. En estos tres años lograron reunir 15 dramaturgos/as de la Ciudad de Córdoba, en un espacio de participación colectiva que dio como resultado 15 obras de teatro distintas.
No es para menos, la provincia es una usina de artistas, actrices, actores, escritores, dramaturgos y trabajadores de la cultura del arte en general. Referentes del teatro de emergencia durante la postdictadura, como Paco Giménez -fundador de “La Cochera”- pusieron las bases para que hoy dramaturgas/os como: Ludmila Amengual, Lautaro Ruiz, Candela Ciraolo, Pol Abregú, pudieran reunirse para fortalecer la creatividad y la cultura.
“Este es nuestro tercer año llevando a cabo esta residencia. Fuimos sumando gente en el camino y hoy nos consolidamos como colectivo de dramaturgos “colectivo DxD”, teniendo en nuestra agenda una gran variedad de actividades en torno a la escritura, estudio, producción e intercambio dramatúrgico en la ciudad”, comenta Eugenia Hadandoniou, una de las fundadoras del Colectivo.
Si en el Club de la Pelea la regla para pertenecer era no hablar del Club de la Pelea, en el Colectivo de Dramaturgos la regla es dar rienda suelta al proceso creativo. “Hay que escribir páginas que tengan la fuerza de un cross a la mandíbula”, sostenía Roberto Arlt. Tenía un punto. No se puede escribir un texto si no se tiene en cuenta que del otro lado el receptor también siente, percibe y se emociona.
Los temas de escritura y composición varían según la experiencia de quien narra la historia. El límite es dejar de prestar atención a lo circundante. Los tópicos son combinaciones infinitas de los mismos significantes: amor, muerte, sexo, pasión, locura, violencia, pecado. Un texto que toma forma, figura y sentido gracias a la puesta en escena del contexto.
“Hay algo en la escritura dramatúrgica, por lo menos en nuestras residencias, que se suele tener presente: la infancia. Es un lugar al que se retorna bastante, como poética, explorando nuestras propias historias como motor ficcional pero también como potencia. Baldomero Fernández Moreno decía: hay que seguir escribiendo, hay que justificar la infancia”, relata Eugenia.

La dramaturgia es más que la composición de una obra, más que la puesta en escena de los personajes, incluso más que la interpretación del texto, es guion y estructura. Guion para marcar los pasos que da el personaje, el humor que maneja, el ambiente que lo rodea, los objetos a disposición y lo que se escapa de los márgenes del encuadre, encontrándose con la improvisación.
El lienzo para pintar un cuadro, la cámara para capturar la escena, el papel que atrapa las palabras, pasar de la ficción a la concreción de lo real, todo cabe en la estructura del guion. Según la obra, será el tipo de espectador. Siempre universal en tanto ríe, llora, ama, se entristece o se preocupa de estar “demasiado metido”.
La dramaturgia posibilita sumergirse en las vicisitudes de otra vida que no sea la propia. Habitar otras secuencias seculares, que aunque parezcan ajenas, más no dejan de ser identificatorias. El aroma de un perfume, la textura de una fruta, la acidez de un mate pasan por las ideas y atraviesan el cuerpo. Bocaditos de Escritura como una buena comida, lleva su tiempo de cocción, su mística y su encuentro.
“Bocaditos como un festín de diversidades en obras, personajes, paisajes, autores en proceso de hacernos pregunta sobre la dramaturgia en nuestra ciudad”, concluye la dramaturga.
Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra
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