Metele Catú en La Piojera
Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra


En los tiempos actuales donde el país atraviesa (de nuevo) un proceso de endeudamiento, acuerdos y pagos con entes internacionales como el Fondo Monetario (FMI) y acreedores privados, la discusión por la deuda se despliega sobre todos los ámbitos de la vida cotidiana.
Los montos de deuda no son sólo números que se abordan con ejercicios matemáticos, eso no es Economía. Esto nace, se produce y aborda con decisiones políticas, que responden a una visión de sociedad, de trabajo y de proyecto político para resolver (e incluso generar) problemáticas en los territorios. Pero no es sólo una cuestión aislada de un Gobierno Nacional, y la Provincia de Córdoba es un caso particular con una deuda de 300mil millonesARS.
Un espacio que viene siguiendo de cerca este tema, vinculado a los índices de pobreza y generación/pérdida de empleo, ambiente, salud, entre otros ejes claves anexados, es el Observatorio de Trabajo, Economía y Sociedad (OTES) de Córdoba. Le consultamos a Pablo Diaz, docente universitario en la UNC e integrante del OTES.
-¿Qué significa la deuda para Córdoba y cómo viene este proceso de endeudamiento?¿Se puede identificar un punto clave en la política económica de la provincia en relación a esto?
Desde el OTES venimos mirando que la deuda de la Provincia de Córdoba ha tenido un crecimiento importante desde el año 2015 en adelante, tanto el monto global como también el porcentaje referido a la deuda tomada en dólares observando una conversión importante del stock de deuda, llegando a la actualidad con el 95% de deuda en dólares.
A principios de 2016 el stock de deuda era de 18mil millonesARS, y en 4 años y medio -a finales de 2020- esa deuda se incrementa más de 900% pasando a 200mil millonesARS ¿Por qué? Porque hay un importante crecimiento en la toma de deuda en dólares, pero además los procesos de devaluación a nivel nacional impactan fuertemente en los compromisos que tiene la Provincia, es decir, lo pagos de capital e intereses, dependiendo cuál sea la línea de deuda de la que estemos hablando.
Nosotros veíamos que tomaba deuda para financiar obra pública, todas la autovías, circunvalaciones, acueductos, gasoductos, todas las obras que sucedieron durante esos años fueron financiados de esa manera. Pero además, en la época en que gobernaba Cambiemos a nivel nacional hubo como un proceso de emisión de títulos públicos en diferentes provincias, osea, se aprueba y se emite desde el Estado provincial deuda que es comprada o licitada por acreedores privados, que adquieren los títulos cuando sale la licitación por parte del Estado o esos títulos se comienzan a negociar en el mercado. En Argentina, entre 2016 y 2018 hubo muchas colocaciones adicionales de títulos en las provincias, con mayor cantidad en Buenos Aires, la segunda en la Provincia de Córdoba con 5 colocaciones y en tercer lugar la CABA.
Una de las cosas que también veíamos es que en 2015 a nivel Provincia alrededor del 45% de la deuda eran títulos públicos en manos de privados, en 2020 eso pasó a más del 70% dentro de todo el paquete.
Lo que sucede es que ya la Argentina tiene experiencia en las dificultades que surgen a la hora de las renegociaciones, porque no es que negocias con un solo ente, por ejemplo el BID (Banco Interamericano), sino que tenés que proponer renegociaciones acordes a cuáles son las necesidades de los mercados y conformar a la casi totalidad de bonistas, en momentos donde se vuelve imposible continuar con los compromisos.
-Claro, pareciera que hay una capacidad de negociación desigual ¿De qué manera esto conlleva a una pérdida de soberanía importante para el territorio?
Por un lado se puede justificar la toma deuda para realizar obra pública, algo que a la Provincia le va a quedar como capital para la producción. Pero también es cierto que con la deuda aparecen situaciones que comprometen a las cuentas públicas, es decir, lo que se destina de aquí en más con estos compromisos, no se va a poder destinar a otras políticas de acción positivas que redunden en beneficios para la sociedad, más allá de las obras públicas que ya se hicieron.
Por otro lado, diría que hay una pérdida de soberanía en términos de que la deuda, y sobre todo la nominada en moneda extranjera, implica un compromiso productivo para todo el territorio. Es decir, si en el futuro vamos a necesitar dólares para poder pagar esos compromisos, significa que hay que producir aquello necesario para poder obtener los dólares.
A partir del Consenso de Commodities lo que hoy sucede es que la idea de desarrollo productivo está centrando en un esquema donde se ponen en primer lugar aquellas actividades primarias orientadas a la exportación, y el problema es que generan poca demanda laboral haciendo que no redunde en trabajo genuino para la sociedad.

-Entonces ¿Qué podemos deducir sobre un Gobierno Provincial que toma deuda y a la vez implementa políticas de incentivos hacia estos sectores agroexportadores, también ligados al sector inmobiliario?
Recién te decía que la Provincia toma deuda para la obra pública; esa misma obra pública genera conflictos socioambientales porque estamos discutiendo qué uso se le da al suelo, a qué actividades productivas, es decir, en la conflictividad no podemos despegar el problema del modelo productivo con los conflictos que se dan en el territorio. De aquí lo más importante que sucede es un desplazamiento de la frontera agropecuaria y las actividades inmobiliarias, pero ninguna de esas actividades generan el empleo que se necesita.
-En relación a estos dos sectores beneficiados, el agro y el inmobiliario ¿Qué aportan como tales, dónde están esas ganancias y por qué el Gobierno sigue tomando deuda si se supone que son inversiones que deben volver?
Es cierto que hay ingreso récord por el boom de los precios de los Commodities cuando miramos las cuentas nacionales, pero es más lo que se va y eso quizás a nivel provincial es difícil ver. Hablando de fuga, cuando uno analiza las cuentas nacionales, los componentes más importantes de los dólares que se van es por pago de capital de intereses de deudas privadas, tanto de los estados nacionales como provinciales. Además, las empresas remiten esas ganancias a otros espacios geográficos por distintos mecanismos, dolarizando en el territorio nacional, haciendo que se vayan los dólares, etcétera.
También es cierto que se van los dólares porque se necesitan para aportar insumos, cosas que necesita la industria y todas las actividades productivas que necesitan importar. Pero cuando uno hace la cuenta, no alcanzan la cantidad de dólares que entraron vía exportación para cubrir todas las necesidades en dólares que mencionaba recién. En ese sentido, las deudas en dólares de los Estados son una pata fundamental, porque otra vez alimentan ese proceso, entonces el Banco Nación está cada vez más presionado con la necesidad de exportar y hay una serie de actividades productivas para financiar y poder focalizarse en obtener esos dólares. El tema es que cuando le pongo muchas fichas a una cosa, se pierden otras situaciones, como te decía en relación a la generación de empleo local.
Desde 2016 el presupuesto en Educación viene cayendo, estamos incentivando actividades productivas y metiendo un modelo de reproducción económica en la provincia en detrimento de políticas activas y afirmativas que importantes para la vida de las personas.
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