Tres oficiales y varios móviles se presentaron en las inmediaciones del Servicio a la Acción Popular (SEAP Córdoba), ubicado en Paso de los Andes 238, para irrumpir el inicio de la reunión de la Asamblea de Disidencias Sexuales de Córdoba: “¿Aquí hay una asamblea LGTB?", increpó el oficial.
Lo llamativo de la situación fue que, si bien es de público conocimiento la difusión y activismo de la organización en defensa de los derechos de la población LGBTIQ+, el accionar de la policía fue con la intención de poner en estado de alerta a los reunidos allí.
“Ariel pudo contestar muy bien y negó todo. Trato de consultar quién les dio la orden, el motivo. Las respuestas fueron bastantes vagas. Hay un cambio en la política respecto a la movilización social. Estábamos en un local privado, no en la plaza como lo solemos hacer. Fueron sabiendo esa información”, describe Marian.
Organizarse no es delito
La Asamblea de Disidencias Sexuales surge en 2023 con el objetivo de organizar y problematizar las medidas que el Gobierno Provincial y nacional, toman respecto a las condiciones de vida de la población LGBTIQ+.
El pasado 3 de junio, en el aniversario N° 10 del NiUnaMenos, la policía tuvo que abrir paso a la masividad de personas que estaban siendo acorraladas hacia la media calzada. Ante este hecho desde la organización denunciaron el accionar de la fuerza de seguridad.
La reorganización institucional de los alcances y disposiciones que cuentan las fuerzas de seguridad del país como en el caso de gendarmería que interviene en las movilizaciones; o, en el caso de la Policía de Córdoba que meses atrás demoró a trabajadores de la salud y agricultores durante la jornada por el cannabis medicinal, produce un estado constante de alerta.
Ante la pregunta de ¿Por qué se persigue tanto, si nada tiene que ocultar? Que instala el algo habrán hecho en la sociedad, también habría que preguntarse ¿no es acaso la seguridad y la justicia un reflejo de su propia de época? La democracia es un terreno sinuoso cuando las propias instituciones están organizadas para el control y no al servicio de la ciudadanía.
“En un mes del Orgullo marcado por las habituales escenas de represión y hostilidad—no solo hacia nuestra comunidad, sino hacia la población en general—, seguimos alerta y denunciando los hostigamientos y la violencia estatal contra nuestras organizaciones y nuestro colectivo”, denuncian desde la Asamblea.
Fotografía de portada por Paloma Cerna durante la Marcha del Orgullo 2024