Metele Catú en La Piojera
Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra

Entrerriano, egresado del Colegio Militar de la Nación como subteniente de infantería, Hernán Pujato se desempeñó en el Regimiento de Infantería de Montaña en Mendoza; fue jefe del Estado Mayor de la Agrupación Patagonia; y agregado militar en Bolivia, donde le presentó a Juan Domingo Perón, el Plan Antártico (1949), fundamental para profundizar la soberanía nacional bicontinental.
Este plan incluyó una deliberada presencia del Ejército Argentino, la rama más popular de las FF.AA nacionales, la creación de un organismo científico, poblados, bases y la adquisición de un rompehielos. Otro gran objetivo desarrollado en dicho planeamiento fue que Argentina llegara al Polo Sur desde la Antártica americana, la geografía más compleja para alcanzar esta epopeya.
Los objetivos del Plan Antártico se cumplieron con el correr de los años, incluso después de que Pujato dejara su dirección. Esto refleja el grado de influencia que tuvo en sus predecesores, demostrando que su visión superó las diferencias políticas, incluso bajo gobiernos contrarios al peronismo, fuerza con la que él se identificó durante su vida.
En 1951, Pujato fue el artífice y primer director del Instituto Antártico Argentino, una institución fundamental que sentó las bases para la investigación científica sistemática y la coordinación de la actividad nacional en la Antártida Argentina.
Una de sus acciones más trascendentales fue la fundación de la Base General Belgrano el 17 de enero de 1955. Esta no fue un asentamiento provisional; su ubicación estratégica al sur del Círculo Polar Antártico y su carácter permanente constituyeron una declaración explícita de soberanía en un área de creciente interés internacional.
La adquisición del rompehielos ARA General San Martín también materializó un pilar del Plan. Este buque se convirtió en el principal medio logístico para sostener y reabastecer las bases antárticas argentinas, garantizando una ocupación efectiva y continuada del territorio. Fue vital para el traslado de personal militar y científico. Su operatividad se extendió hasta principios de la década de 1980, cuando fue dado de baja y comenzó a ser reemplazado por el ARA Almirante Irízar, esencial para las campañas antárticas actuales.
La hazaña de que una expedición argentina llegase al Polo Sur se alcanzó el 10 de diciembre de 1965 con la “Operación 90”, conducida por el entonces coronel Jorge Edgard Leal, logrando un hito para la historia latinoamericana.
Con respecto a poblar el continente con familias argentinas, una de las máximas del Plan Antártico, pudo materializarse finalmente bajo la última dictadura cívico-militar. En 1978, se instaló en la Base Esperanza un grupo familiar, junto con viviendas, una escuela pública, una oficina del correo y otras instalaciones necesarias para la vida en comunidad. El objetivo era demostrar la posibilidad de vivir y reproducirse en la Antártida, generando así “nacionales antárticos” que nacieran y crecieran en el territorio. De hecho, el primer nacimiento de un ser humano en la Antártida fue el del argentino Emilio Palma.
En el contexto de la Guerra de Malvinas, el general Pujato, ya retirado, se ofreció voluntariamente como piloto para una misión suicida contra el buque insignia del Reino Unido. Su deseo, sin embargo, fue rechazado. Finalmente, falleció el 7 de septiembre de 2003, y sus restos descansan en la Base Antártica San Martín, un testimonio de su vida dedicada a la soberanía nacional en la Antártida.
Metele Catú se presenta el viernes 17, a las 20:30h, en el Centro Cultural La Piojera (av. Colón 1559). Entrada libre, salida a la gorra
La Ley de Inviolabilidad a la Propiedad Privada, la cual pretende modificar de facto la vigente Ley de Tierras Rurales (26.737), será tratada en la Cámara de Senadores
Ayer martes por la tarde, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva contó en diferentes medios haber llegado a un acuerdo entre las autoridades del FBI, FIFA y los gobiernos argentino e inglés, de que se prohíba el ingreso de insignias, banderas y remeras donde figuren las islas Malvinas. “La pelotita” y sus acuerdos de escritorio nunca dejan de sorprender